Cuando los niños y las niñas te desobedecen, lo más importante es ¡mantener la cal ma! Si te sientes desafiada o burlada, te puede dar mucha rabia y puedes actuar equivocadamente. Dar explicaciones y criterios es bueno para los «obedientes» y puede ser problemático para los «desobedientes». Si crees que el niño-a conoce los motivos por los que le pides que se comporte de determinada manera, no está bien repetir para «convencerlo». una buena estrategia, implica hacerle una advertencia efectiva frente al no cumpli miento de cualquier orden. En tono firme, pero sin gritos ni ningún tipo de violencia y una sola vez. La repetición interminable solo agota la paciencia de los adultos. ¡Pierdes tu autoridad como mamá o papá ¡ Plantéale lo que quieres, pidiendo su colaboración más que su obedien cia. Le puedes decir , por ejemplo: «Necesito tu ayuda, levanta tus juguetes del piso mientras yo cocino, ¿de acuerd...